Por el Mundo

Zhujiajiao: la Venecia china

28872935_1732402933447320_369281812096090112_o.jpg

Después de un mes en Shanghai, empecé a sentir los efectos del frenético ritmo de vida que se respira en la capital financiera de China. Me preguntaba cómo era posible que tanta gente viva de esa manera. Mejor dicho, cuál era su “descargo” luego de tanto trabajo. Esa inquietud me llevó a descubrir muchos aspectos de la sociedad china que son difíciles de conocer desde “afuera”, donde se impone esa imagen sin sentido del chino como un autómata que solamente trabaja las 24 horas del día. Más bien se diría que son fieles seguidores del “work hard, play hard” (“trabaja duro, juega duro”).

Lo primero que llama la atención de un extranjero es el significado litúrgico de la comida. La comida china se destaca por su diversidad de ingredientes y sabores, muchos de los cuales sorprenderían a cualquier paladar occidental y hasta podrían causarle un poco de miedo. China es un país muy vasto y cada región aporta sus propias tradiciones culinarias (Noodles de Lanzhou, pato pekinés, comida cantonesa…) También, la hora de la cena es un momento crucial para hacer negocios.

21246217_1552051564815792_8117688044514128032_o
Restaurant típico en Wuhu, provincia de Anhui.

Otra actividad preferida para entablar negocios es el karaoke. Por toda China existen establecimientos llamados “KTV”, que consisten en habitaciones privadas para hacer karaoke. Es muy difícil para un chino conseguir pareja si no sabe cantar. De hecho, Peng Liyuan, la esposa del presidente chino Xi Jinping, es una cantante muy famosa en el país.

Entre tantas distracciones, lo que más me interesó en ese momento fueron los templos. Entre el tráfico y los rascacielos se esconden muchos santuarios antiquísimos que se conservan con el mismo aspecto de hace mil años. Entrar a un templo y ver a los monjes desarrollar sus rituales cotidianos contagia una paz y un silencio que parecen apartarte del resto de la ciudad.

IMG_3462.JPG
Longhua Temple (Shanghai)

Siguiendo esa búsqueda de tranquilidad, un amigo me recomendó visitar uno de los tantos “pueblos de agua”. En las afueras de Shanghai existe uno particular conocido como “la Venecia china”. Habiendo ya conocido Venecia, me dió mucha curiosidad descubrir hasta qué punto este apodo se ajustaba a la realidad en una cultura tan diferente a la italiana y, apenas pude, emprendí camino hacia Zhujiajiao.

Después de 2 horas de viaje en subte y tren, dejé la estación sin tener muy en claro adónde ir; el pueblo parece normal. Pero luego de caminar un poco, las calles se tornan más y más angostas hasta convertirse en puentes.

29062965_1732403706780576_9093392161675673600_o.jpg

29101451_1732402560114024_8672326500122361856_o

28951793_1732402420114038_8524067338620764160_o.jpg

Las cuadras son como pequeñas islas interconectadas. Algunos canales se extienden por muchos kilómetros y la distancia de orilla a orilla es bastante mayor que en Venecia. La arquitectura es típicamente asíatica, con tejados curvos y lámparas rojas por doquier.

28958459_1732403510113929_7256976691229097984_o28959219_1732403466780600_7270808487376977920_o29025780_1732402506780696_4566703202438742016_o

También están presentes los “gondoleros”. Aunque la diferencia más notable es la ausencia de turistas internacionales. No recuerdo haber visto ningún turista extranjero en este pueblo, los cuales saturan Venecia todos los días. La gran mayoría del turismo en China es interno; es decir, casi todos los turistas provienen de otras ciudades de China.

29027112_1732403336780613_6380498785239302144_o29028167_1732402720114008_7953295463774420992_o29062932_1732402963447317_409021027067101184_o

Tal vez el momento en el que más me sentí en el norte de Italia fue al caer el sol, cuando el bullicio de la gente se apagó y solamente se escuchaba el sonido del agua en los canales. En ese momento pensé no en la Venecia que conocí, sino tal vez en una Venecia más antigua e íntima, donde la única preocupación es pescar lo suficiente para vivir.

29025607_1732402666780680_8949217853374988288_o29063286_1732403793447234_4452177220886069248_o28872756_1732403720113908_6820680869485740032_o

Zhujiajiao es sin dudas una experiencia única.

Autor:

Deja tu comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

También puede interesarte